|
No es con
agua, mi amor que podriamos
calmar el ardor que la
sed produce en
nuestro corazon al solo
escuchar el dulzor de nuestra voz.
No es con
agua, mi amor que podriamos
calmar el inmenso
calor que derraman nuestros
labios al besar.

No es con
agua, mi amor que podriamos
calmar ni este ardor, ni esta
sed porque este
nacio, de lo
prohibido, de lo
escondido, pero este
ardor y esta
sed se apodero de
nosotros para que
jamas, exista agua que
calme nuestra sed, eterna de
amor.
©LYDIA GOMEZ
FERRER


|